Los seres humanos vamos de un extremo a otro con bastante facilidad. Y aún más en la civilización de la velocidad, donde todo tiene que ir a un ritmo supersónico.
Así pasó con el sexo. Si los cristianos durante siglos lograron que en Occidente fuera un tema tabú, con una vertiginosidad ultrasónica pasó a ser un tema trivial, del que se habla y se practica…, como si fuera tomar una copa de vino en el bar, después de salir del trabajo.
Tienen razón los clásicos y con ellos el Buda, cuando proponen, el termino medio, “in medio, virtus”, la virtud está en medio de dos extremos.
El sexo no es pecaminoso, no es algo prohibitivo, no es un mal pernicioso…, pero tampoco es lo mismo que fumarse un cigarrillo o dar un paseo por la costanera de cualquier ciudad…
El sexo es un lenguaje que abarca a la persona entera; los aspectos físicos, los mentales y emocionales; y, los espirituales. Es fundamental en el desarrollo de la integridad de la persona.
El sexo nos acerca a lo más grande y misterioso del ser humano -lo transforma, lo eleva, lo diviniza…-, al amor…, pero, hoy va de refranes, decían los clásicos: “corruptio optima, pésima”. La corrupción de lo mejor es lo peor.
El animal tiene sexo. No todos los días ni a cada instante porque lo controla el instinto. El ser humano puede tener sexo todos los minutos, todos los segundos….; sí, no es una afirmación desmedida, hay adictos al sexo que no pueden ni trabajar con cierta seriedad, porque su mente está en el sexo, todo el tiempo. Los humanos no tenemos control del instinto, sino de la razón, de la voluntad. Cuando estos se destruyen, no hay dominio, no solo pueden convertirse en instintivos, en animales, sino en peor que los bichos. Es un caballo desbocado, que termina, sí o sí, tarde o temprano, en el barranco.

-¡Vaya que es exagerado ud.!- dice uno de los alumnos!

Te cuento amig@- que te parece exagerado- una historia real. Un hombre, un “hombre bueno”, común, se pasó de copas, se emborrachó, tomó drogas, hasta perder la noción de quién era y dónde estaba. Al llegar a casa, en ese estado, violó a su propia madre. Nunca nadie le ha dicho nada, porque, es un buen chico que no era consciente de lo que hacía, ¿qué pasa si algún día llega a enterarse?… Orgías grupales de alcohol, droga, sexo…, ¿han visto alguna vez a los animales haciendo orgías sexuales?

Sexo sí. Sexo humano. Con cabeza, con inteligencia, con respeto, con consciencia, con delicadeza, con nobleza, con alegría, con plenitud, con amabilidad, con finura … Sexo sí, por supuesto, pero con seso.

Gumersindo Meiriño Fernández

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