don bosco. meirino fernandezEste salmo es como un programa de vida social.
Acentuaremos solo un aspecto que por cotidiano y sutil, apenas le damos la atención debida, pero que sin embargo, es como un tumor que gangrena la realidad social y personal, me refiero a los chismes, sobre todo, cuando son maliciosos y dejan quedar mal a alguien que no está presente y no puede defenderse.
“Al que en secreto difama a su prójimo lo haré callar”, dice el salmo.
Los llamados “chismes” son armas poderosas que cortan la cabeza de los demás para nosotros parecer más alto. Allá en lo más hondo del corazón los mueven los celos, las envidias…
Por eso son tan perversos los comentarios negativos de otras personas, socavan la convivencia, el diálogo, la fraternidad…, los cimientos de la paz.
El hogar de Dios está limpio de difamaciones, mentiras y comentarios maliciosos…, el chismoso, por tanto, no entra en el Santuario de Dios.
Tenlo en cuenta, modera tus pensamientos negativos, cuanta y haz una oración mental antes de que tu lengua empiece a decir cosas nocivas de otras personas.
No te juntes ni escuches a los chismosos, porque si los escuchas, no eres como ellos, eres peor porque te haces el bueno y apruebas lo que escuchas, te alejas del Santuario.
Hoy treinta y uno es la fiesta de alguien que amaba la juventud y dedicó su vida a ella,  Juan Bosco, Don Bosco, el fundador de los salesianos, si lo quieres conoce  Sigue leyendo →
Feliz martes, siembra palabras buenas en el día de hoy y siempre.

SALMO 101-100

Voy a cantar la bondad y la justicia,
para ti es mi música, Señor;
voy a explicar el camino perfecto:
¿cuándo vendrás a mí?

Andaré con rectitud de corazón
dentro de mi casa;
no pondré mis ojos
en intenciones viles.

Aborrezco al que obra mal,
no se juntará conmigo;
lejos de mí el corazón torcido,
no aprobaré al malvado.

Al que en secreto difama a su prójimo
lo haré callar;
ojos engreídos, corazones arrogantes
no los soportaré.

Pongo mis ojos en los que son leales,
ellos vivirán conmigo;
el que sigue un camino perfecto,
ése me servirá.

No habitará en mi casa
quien comete fraudes;
el que dice mentiras
no durará en mi presencia.

Cada mañana haré callar
a los hombres malvados,
para excluir de la ciudad del Señor
a todos los malhechores.

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