yin yang meirino fernandezEn China, los taoístas hablan del yin y del yang, dos principios contrarios que se complementan y dan equilibrio. El salmo habla de dos tipos de personas el malvado y el bondadoso.
Hay personas malvadas, el mal tiene su protagonismo en el mundo. No hace falta más que asomarse a la ventana de la vida para darse cuenta de que muchas veces el ser humano se mueve por la ira, el orgullo, la soberbia, la envidia, la tristeza, el miedo…., en definitiva, por lo que llamamos mal.
Tampoco hay que mirar muy lejos para darnos cuenta de que hay personas buenas, nobles, honradas, trabajadores que se mueven por la lealtad, la honradez, la nobleza, la sencillez, la alegría, el entusiasmo, la paz, el amor…., en definitiva, por lo que llamamos bien.
Los dos forman parte de la realidad  que hay en el universo.
No te asombres si alguien actúa con maldad, ¿sabes por qué?
Porque esos sentimientos de maldad los hay también en ti mismo, actos buenos y actos malos, pensamientos positivos y negativos, palabras de consuelo y de ira…así en todo.
No te asombres de la maldad, también tú, a veces la has dejado entrar en tu corazón.
Pero también tienes un corazón bueno. Da gracias de la bondad que hay en tu interior. Y, decide, ¿a quién dejas ser el protagonista en tu vida?
Y ya sabes dónde está la fuente viva de la misericordia y la bondad, según el salmo de hoy.
Insisto, tú decides a quién dejas entrar en tu corazón y cómo actúas. Tú decides.
Feliz día de bondad y bien.

 SALMO 36-35

El malvado escucha en su interior
un oráculo del pecado:
«No tengo miedo a Dios, ni en su presencia».
Porque se hace la ilusión de que su culpa
no será descubierta ni aborrecida.

Las palabras de su boca son maldad y traición,
renuncia a ser sensato y a obrar bien;
acostado medita el crimen,
se obstina en el mal camino,
no rechaza la maldad.

Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia, hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso.

Tú socorres a hombres y animales;
¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!,
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;

se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias,
porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz.

Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia, con los rectos de corazón;
que no me pisotee el pie del soberbio,
que no me eche fuera la mano del malvado.

Han fracasado los malhechores;
derribados, no se pueden levantar.

6 thoughts on “Cada día, ocho de febrero, bondad y maldad, salmo 36

  1. Creo que el ser humano es mas bueno que malo. Creo que todos podemos elegir como ser y que solo es cuestión de voluntad, creo que nadie puede dar lo que no tiene, entonces si reaccionamos con ira ante una situación es porque tenemos ira también.
    Elegir ser bueno es una elección al margen del compartimento de los demás .. y creo que todas las emociones que forman la maldad al primero que destruye es a uno mismo.. así que como dice Gumersindo, ¿a quién dejas a entrar? ¿A sentimientos que te destruyen o sentimientos que te dan salud y paz .. ?
    Sé que no es un camino fácil,y es de constante prueba y aprendizaje pero siento tanto gozo con cada prueba superada que ese es mi alimento para seguir creciendo y aprendiendo .. gracias Gumersindo.

  2. Buenas noches, gracias por todos los comentarios que nos enriquecen para seguir creciendo.
    Pienso y siento, que a veces somos muy exigentes (con los demás y con nosotros mismos), pero no en el sentido de la exigencia bien entendida y que conduce a la excelencia o al progreso personal o de la comunidad que nos rodea, sino de la que nos aleja y nos vuelve menos compasivos, y en definitiva humanos.
    Coincido plenamente con Dana, en que es muy difícil juzgar y por eso es mejor tratar de enfocar en lo que uno puede contribuir desde su humilde lugar en lo cotidiano, y como de hecho nos propone este espacio de reflexión «cada día»…

  3. Hola ! Quisiera compartir esta reflexión con ustedes haciendo pie a lo que has comentado sobre el yin y el yang.

    Lo titulo la salud del jardín: un jardín es un sistema dinámico autoregulado que transforma la luz del sol ( yang) y el agua ( yin) en los tejidos vivos de la vegetación. Dentro del ciclo de las estaciones, hay una época para brotar, crecer, madurar, recolectar y abonar. A través de este proceso de transformación el jardín se mantiene y se renueva a si mismo de forma constante. La interacción entre el yin y el yang es lo que permite brotar la vida.Eñ crecimiento máximo resulta del equilibrio correcto entre el calor la luz y la humedad del agua. El jardín está sano cuando predomina las condiciones de crecimiento fértil y las plantas son resistentes para tolerar la adversidad.Un periodo ocasional de sequedad, tormenta, plagas u hongos puede superarse si existe un ecosistema vigoroso . El jardinero no hace que crezca el jardín, lo hace la naturaleza, el jardinero es un aliado prepara la tierra, siembra semilla, riega , arranca las malas hierbas, si el jardinero no cuida el jardín este perderá su identidad única y crecerá salvaje confundiéndose con un habitad mayor !

    Creo firmemente en esto somos los jardineros de nuestras acciones , pensamientos y debemos como parte del ecosistema aceptar que como dice la reflexión se pueden encontrar pensamientos y acciones con malicia y otros con bondad , desconocerlo es no vivir la realidad, siempre existió y existirá en cada uno de nosotros esas dos partes que se complementan está en concientizarnos y decidir cómo ser mejores jardineros ! Bendiciones

  4. Nunca se debe hacer uso de la maldad, sino lo contrario. Cuando no se puede manejar una situación uno se corre y listo…
    Y sí que se puede sentir compasión por los malvados… Porque o fueron muy lastimados y dejaron entrar la ira en ellos o son inconscientes del daño que causan o simplemente no conocieron el amor en su vida.
    Saludos

  5. Rocío, mi nombre es Daniela es verdad muchas veces parece ser que las situaciones malas van contra lo que sentimos y parece fácil flaquear y no responder con la misma moneda, en lo personal tuve un largo aprendizaje al respecto porque al no poder rebajarme a hacer uso del mismo método me frustraba con mares de lágrimas.
    Aprendí que no soy yo la que debe juzgar si no Dios ,por lo tanto,tampoco la que deba responder.

    Nuestra decisión de vida es la que nos salvará de nuestra conciencia.Nada más satisfactorio que acostarse cada noche y poder decir gracias Dios por este día y saber que hicimos lo posible por sumar a este mundo,ser ejemplo de nuestros hijos..elegir lo bueno hace la diferencia. .. y el libre albedrío nos hace libres..hasta eso nos dio Dios …elijamos el bien y luchemos por nuestra alma feliz junto a Dios..abrazo gigante…

  6. Buenos días Gumersindo, concuerdo con lo que escribes. Creo en el mundo hay bien y mal y que cada uno de nosotros tiene la decisión de elegir cual de ellos va a gobernar su vida.
    Sin embargo resulta difícil tener bondad y compasión por aquellos que son malvados, más aún cuando esa maldad va dirigida hacia nosotros mismos o a las personas que queremos. No promuevo el odio ni la maldad, es solo que a veces parecería que la única forma de combatir la maldad es justamente haciendo uso de ella, lo que genera constantes conflictos y tensiones.

    Por poner un ejemplo la violencia cada vez nos aprieta más entre sus brazos, y parecería que somos cada vez menos los que buscamos una sociedad pacífica y armoniosa. ¿Cómo entonces no bajar los brazos y seguir por el camino del «bien», cuando el mundo está en contra de nuestras decisiones? ¿Cómo hacer para influir en más personas con nuestras ideas de paz? Saludos.

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