luna-llena.-gumer-meiriño

Tocad la trompeta por la luna nueva… dice el salmo de hoy.
Nos encanta estrenar, lo nuevo.
Estrenar ropa, estrenar auto…, nos emociona lo nuevo, nos entristece lo viejo, lo caduco…
La luna nueva es símbolo de la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto.
Ahora puedes pensar… ¿qué me esclaviza?, ¿qué tengo miedo a perder?
¿A cuántas cosas o personas estoy apegado? ¿Cuántas de las que son mías, pequeñas o grandes, estaría dispuesto a regalar, entregar?
Mira la luna cada noche, la luna nueva y recuerda que eres un ser libre. A cuantos más objetos o pensamientos o deseos o personas te ates más esclavo eres.
Solo el amor verdadero te hace descubrir lo nuevo de cada día, de cada jornada.
No te aferres a nada ni a nadie, disfruta de lo diferente de cada día.
¡Regocíjate en cada instante, toca la trompeta!
¡Estrena este nuevo día de amor y regocijo, pues estas veinticuatro horas no volverán, se esfumarán…, es una jornada, la de hoy, única, maravillosa, ¡cómo para vestírselo plenamente y estrenarlo!
Feliz día de estreno amigo-a. Paz y Bien.

SALMO 81-80

Aclamad a Dios, nuestra fuerza;
dad vítores al Dios de Jacob:acompañad, tocad los panderos,
las cítaras templadas y las arpas;
tocad la trompeta por la luna nueva,
por la luna llena, que es nuestra fiesta.

Porque es una ley de Israel,
un precepto del Dios de Jacob,
una norma establecida para José
al salir de la tierra de Egipto.

Oigo un lenguaje desconocido:
«Retiré sus hombros de la carga,
y sus manos dejaron la espuerta.

Clamaste en la aflicción, y te libré,
te respondí oculto entre los truenos,
te puse a prueba junto a la fuente de Meribá.

Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti;
¡ojalá me escuchases, Israel!

No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor, Dios tuyo,
que te saqué del país de Egipto;
abre la boca que te la llene».

Pero mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no quiso obedecer:
los entregué a su corazón obstinado,
para que anduviesen según sus antojos.

¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!:
en un momento humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios;

los que aborrecen al Señor te adularían,
y su suerte quedaría fijada;
te alimentaría con flor de harina,
te saciaría con miel silvestre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.