Foto Ruth Dacunda
Foto Ruth Dacunda

Si fueras heredero-a de un tesoro inapreciable sentirías una enorme paz, seguridad.
El salmo te recuerda que eres una persona bendecida, que en tu mano tienes un lote hermoso, que tu heredad es preciosa.
No desperdicies los dones de Dios, entre ellos el más inapreciable y maravilloso que es el tiempo, la vida.
Dios se mueve siempre a tu derecha, a tu lado cada día.
Camina seguro-a, confiado-a y alegre por el mundo porque tu herencia y tu lote son preciosos.
Feliz día, hasta mañana.

SALMO 16-15

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien».
Los dioses y señores de la tierra
no me satisfacen.

Multiplican las estatuas
de dioses extraños;
no derramaré sus libaciones con mis manos,
ni tomaré sus nombres en mis labios.

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano:
me ha tocado un lote hermoso,
me encanta mi heredad.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.