ilumina tus ojos esteban verellen

Viajamos a ver un enfermo terminal. Al ir, el chófer del auto que nos llevaba, comentó: − ¡Por fin, arreglaron la ruta de entrada a la ciudad! Pero la verdad no sé por qué utilizan este material, en dos años se les va a destruir de nuevo. Aquí todo se hace mal.
Después de estar con el enfermo, regresamos a la ciudad, con otro chófer, por el mismo lugar. Este comentó: − ¡Qué lindo, por fin, arreglaron esta ruta. ¡Qué linda la dejaron! Y con este material, seguro que resistirá más tiempo.
Dos visiones, dos comentarios dispares, sobre una misma realidad.
Ayer mismo, escuché algo similar. Llovía. Un hombre comentó, en voz alta: − ¡Qué porquería, otra vez, lluvia! Justo un minuto antes una joven mujer había dicho − ¡qué hermosa lluvia! ¡Qué felices están las plantas!
Como dice el refrán popular, “nunca llueve a gusto de todos”.
Ojos con luz, iluminados, luminosos.
No dejes empañar tu forma de ver, de mirar la vida y cada acontecimiento.
No mires frecuentemente los noticieros que te muestran solo y exclusivamente lo malo y asqueroso de la sociedad.
Mira la luna, el sol, el río, el árbol, el pájaro, el perro, las estrellas, la montaña …,
No empañes tu vista, ni tu mirada.
Ilumina tus ojos.
Buen día amigo a que tienes los ojos limpios e iluminados

Salmo 19(18),8.9.10.15.

La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple.

Los preceptos del Señor son rectos,
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros,
iluminan los ojos.

La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos.

¡Ojalá sean de tu agrado
las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos,
Señor, mi Roca y mi redentor!

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