salmo-138-gumersindo-meirin−El me conoce bien, pregúntele a él, como es mi trabajo−me comentaba un electricista que se ofrecía para hacer un trabajo.
Dios te conoce, penetra hasta lo más íntimo de tu corazón, de tus pensamientos…, cuando dejas que Dios entre ahí la luz inunda tu corazón y tu mente. Empiezas a ver y a sentir distinto. Con la luz de Dios que dejas que entre en tu corazón y en tus pensamientos adquieres la sabiduría.
Si te alejas pensando que tú solo puedes alcanzarla, te perderás en las mil y unas elucubraciones de tu mente inquieta y prepotente…
La sabiduría está en ti, déjala que se exprese…
Feliz día.

SALMO 139-138, I

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.

No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;

si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.

Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día.

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