Foto Ruth Dacunda
Foto Ruth Dacunda

La bondad es uno de los atributos más frecuentes  dados a  Dios en los salmos y en el Antiguo Testamento.
La maldad aleja al ser humano de Dios.
Cuando uno invoca a Dios atrae la bondad a su corazón.
Cuando uno actúa con maldad, maledicencia …, aleja a Dios, aunque lo invoque con la boca.
Cada mañana que tus primeras palabras sean para Dios pidiendo que la bondad que hay en tu corazón florezca en todo su esplendor, que aleje de él toda maldad, de tus acciones, de tus palabras, de tus pensamientos.

Feliz día. Bendiciones

Salmo 5

Escucha mis palabras, Señor,
percibe mi susurro;
atiende mi grito de socorro,

¡Rey mío y Dios mío! A ti te suplico, Señor:
por la mañana oye mi voz;
por la mañana te expongo mi causa,
¡estaré pendiente de ti!

Tú no eres un Dios que desee el mal,
el malvado no es tu huésped,
ni el impío resiste tu mirada.

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
a sanguinarios
y traicioneros los aborrece el Señor.

Yo en cambio, por tu gran bondad,
puedo entrar en tu casa
y postrarme en tu santuario
con toda reverencia.

Guíame, Señor, con tu rectitud
en respuesta a mis detractores;
allana tu camino ante mí.

En su boca no hay sinceridad,
sus entrañas son pura maldad,
su garganta, un sepulcro abierto
y su lengua portadora de muerte.

Castígalos, oh Dios, que fracasen sus planes:
¿por sus muchos crímenes,
expúlsalos, porque se han rebelado contra ti.

Que se alegren los que se refugian en ti
canten con júbilo eterno.
Protégelos y se regocijarán
contigo los que aman tu Nombre,
porque tú, Señor, bendices al justo,
y como un escudo lo rodea tu favor.

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