Foto Carlos Vitelleschi
Foto Carlos Vitelleschi

Cada salmo contiene varias reflexiones y enseñanzas sobre la vida del ser humano. La reflexión se hace sobre alguno de los aspectos, pero quedan otros muchos en el salmo que pueden llegar a tu corazón mientras lo lees.
Dediquemos, hoy, un poco de tiempo, a la sabiduría, a la sabiduría divina.
Todo tiene un orden. “Dios cuenta todas las estrellas y llama a cada una por su nombre, su sabiduría no tiene medida”.
Ser sabio no es acumular conocimientos o títulos académicos. Es otra cosa. Es saber vivir y ser felices en el paso por este mundo. Para ello hay que estar atentos a cómo Dios va ordenando con su infinita sabiduría todo el universo. Dentro de ese universo tú eres parte importante y debes estar atento, despierto, vigilante para cumplir tu rol. Desde el cielo, desde tu interior, desde tu espíritu te llegarán las instrucciones, los conocimientos necesarios… tú tienes el libre albedrío para realizarlos.
Ahora bien, la verdadera sabiduría de la que estamos hablando no entra en el corazón del soberbio, del avaricioso.., pero sí penetra en el del humilde.
El humilde escucha, está dispuesto a recibir los mensajes, a rectificar, a agradecer, porque recibe como don, la vida, la naturaleza, los amigos, el trabajo, la familia…, el humilde es agradecido a la vida.
Compruébalo hoy, sé humilde, escucha, está atento a todo lo que te rodea, a tus familiares y amigos….
Y si lo haces verás cómo te llenas de perlas, de diamantes de enseñanzas sabias que te dan paz y gozo en el corazón.
Hasta mañana, feliz día.

SALMO 147-146

¡Aleluya!
Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel;
él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.

Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre.
Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados.

Entonad la acción de gracias al Señor,
tocad la cítara para nuestro Dios,
que cubre el cielo de nubes,
preparando la lluvia para la tierra;

que hace brotar hierba en los montes,
para los que sirven al hombre;
que da su alimento al ganado
y a las crías de cuervo que graznan.

No aprecia el vigor de los caballos,
no estima los jarretes del hombre:
el Señor aprecia a sus fieles,
que confían en su misericordia.

One thought on “Cada día cuatro de marzo, humilde y sabio, salmo 147

  1. Gracias Gumer por acercarnos cada dia tu reflexion sobre la sabiduria contenida en cada Salmo. Es increible como en el transcurrir de los dias y las distintas situaciones que nos tocan vivir, podemos aplicarlos activamente y hasta encontrar respuestas a las cuestiones que a veces nos cuesta comprender a primera vista…

    Gracias!
    Eli

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