salmo-144-143-ILa llegada de un Rey y de un reino de Paz es un sueño que está en la esencia de la humanidad, en las entrañas de la tierra y del cielo.
Este es el deseo y la súplica de este salmo, la invocación al nombre de Dios, quien como Rey arrancará el mal del mundo e instaurará un nuevo Reino.
Un nuevo Reino en el que se habla de «obras», «hazañas», «maravillas», «fuerza», «grandeza», «justicia», «paciencia», «misericordia», «gracia», «bondad» y «ternura».
Un Reino que va más allá de la historia y del tiempo porque será perpetuo.
Es un canto que deja en el corazón alivio y consuelo.
Saborea estas lindas palabras.
Hasta mañana. Feliz día.

SALMO 145-144, I

Te ensalzaré, Dios mío, mi Rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.

Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza;
una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.

Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas;
ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas;

explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *