dar-frutosAyer hablábamos de los frutos. Hoy el salmo nos recuerda que un árbol plantado al borde de la acequia crece, da frutos, todo le saldrá bien. En algunas ocasiones quizás has oído, «todo me sale mal» «estoy gafado» ….

Hay que saber con quién andamos, donde tenemos nuestras raíces, de que se alimentan…

Hace unos años andaba por una gran ciudad, me cuenta extrañado, con unos amigos. Estacionamos el auto en un garaje del centro. Dimos unas vueltas por el centro de la ciudad. Al regresar a buscar el auto pasamos por una calle oscura, fea, con ambiente pésimo, olor feo, paredes pintadas…, sentí como que me caía un cubo de agua negra en la cabeza. Pues bien, a partir de ahí es como si me hubiesen hecho algo. No lograba encontrar el estacionamiento del auto, pasamos varias por delante y no podíamos encontrarlo….

Dime con quien andas y te diré quien eres. Respeto a todo el mundo pero atento con quien compartes alimento, qué entra en tu mente, por tus sentidos, a quién escuchas…. porque eso va a las raíces.

El hombre que se alimenta de buenas lecturas, compañías…. eso va a la raíz y luego ya saben… buenos frutos, sombra, todo le sale bien….

Dice otro refrán, «al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija»

Salmo 1,1-2.3.4.6.

¡Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,
sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!

El es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.

No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
Porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.