corazonAyer decíamos comentando la primera parte de este salmo que Dios ha dejado su firma en la creación.
Ahora reza, di estas palabras con paz porque vas a descubrir que Dios no solo ha escrito su mensaje en la creación sino que lo dejado firmado y rubricado con sangre en tu corazón.
Dos discípulos que iban caminando hacia Emaús acompañados de Jesús, no reconocieron durante todo el camino. Pero al llegar a la ciudad, cuando lo reconocieron comentaron: “¡Cómo ardía nuestro corazón cuando nos comentaba las Escrituras!”.
Es probable que sientas en alguna ocasión arder de amor, de alegría, de paz tu corazón. Es una buena prueba de que te has encontrado con Dios.
Así lo sentía el pueblo de Israel al recordar su historia. Recuerda brevemente la tuya, ¿has sentido ese ardor de amor en tu corazón?
Feliz día. Bendiciones

SALMO 136-135, II

Él hirió a Egipto en sus primogénitos:
porque es eterna su misericordia.

Y sacó a Israel de aquel país:
porque es eterna su misericordia.

Con mano poderosa, con brazo extendido:
porque es eterna su misericordia.

Él dividió en dos partes el mar Rojo:
porque es eterna su misericordia.

Y condujo por en medio a Israel:
porque es eterna su misericordia.

Arrojó en el mar Rojo al Faraón:
porque es eterna su misericordia.

Guió por el desierto a su pueblo:
porque es eterna su misericordia.

Él hirió a reyes famosos:
porque es eterna su misericordia.

Dio muerte a reyes poderosos:
porque es eterna su misericordia.

A Sijón, rey de los amorreos:
porque es eterna su misericordia.

Y a Hog, rey de Basán:
porque es eterna su misericordia.

Les dio su tierra en heredad:
porque es eterna su misericordia.

En heredad a Israel su siervo:
porque es eterna su misericordia.

En nuestra humillación, se acordó de nosotros:
porque es eterna su misericordia.

Y nos libró de nuestros opresores:
porque es eterna su misericordia.

Él da alimento a todo viviente:
porque es eterna su misericordia.

Dad gracias al Dios del cielo:
porque es eterna su misericordia.

One thought on “Cada día seis de mayo, escrito en el corazón, salmo 135

  1. Basta con mirar el cielo,o ver salir el sol, o contemplar un atardecer rojizo, violaceo, o en un mate, o cuando decimos una plegaria en voz baja, en conexion con Dios, para que nuestro corazón vibre con esas cuerdas que ÉL NOS REGALA!!Tan simplemente sentimos asi ese Ardor del Espíritu SANTO!
    Tan simple y Profundo…como descifrar las líneas de nuestras vidas!!

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