salmo-53-52Preguntaba el otro día una señora: ¿Qué es un necio?
El necio es el que no sabe. El que no sabe piensa y actúa de tal forma que se autodestruye.
El sabio, al contrario, escucha, vigila, es prudente, sencillo, discreto.
El necio se expone, grita, patalea, juzga, se pone en evidencia con frecuencia…
El necio es infeliz, se queja con frecuencia, no encuentra el camino…
El sabio es feliz, felicita con frecuencia, conoce el camino…
Hoy, elige el camino del sabio.

 

Salmo 53 -52

El necio se dice a sí mismo:
“No hay Dios”.
Todos están pervertidos,
hacen cosas abominables,
nadie practica el bien.

El Señor observa desde el cielo
a los seres humanos,
para ver si hay alguien que sea sensato,
alguien que busque a Dios.

Todos están extraviados,
igualmente corrompidos;
nadie practica el bien,
ni siquiera uno solo.

¿Nunca aprenderán los malvados,
los que devoran a mi pueblo
como si fuera pan,
y no invocan al Señor?

Ellos temblaron de espanto
donde no había nada que temer;
Dios ha dispersado los huesos de tus agresores:
tú los has confundido, porque Dios los rechazó.

¡Ojalá venga desde Sión
la salvación de Israel!
Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,
se alegrará Jacob,
se regocijará Israel.

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