brindis-por-la-vida-joaquin
Foto Joaquín Vitelleschi

Es llamativo lo que ha pasado con las religiones en algunas ocasiones. En lugar de ser lugar de encuentro y fiesta se han podido convertir en lugares de enfrentamientos y luchas. Incluso con un halo de tristeza.
Pues bien, la vida tiene situaciones dolorosas, entonces algunos dicen, “Dios, ¿dónde estás?, no me entiendes, ¿por qué no me escuchas?
Al día siguiente sale todo bien humanamente y dicen, “¡qué bien lo he hecho, todo ha salido perfecto!”.
Dios es alegría. Por eso llueva o haga calor, en el dolor, si por algún motivo se acerca, no dejes de conservar la paz del corazón y sé agradecido.
Gracias dadas de corazón, abre las puertas hacia el cielo, hacia la luz.
Gracias, Dios mío, por la vida, por la luz, por el sol…, tantos motivos para dar gracias.
Hoy canto de alegría con acción de gracia, ningún motivo es suficiente para perder la alegría y dar gracias.
Brindemos por la vida.
Feliz día, hasta mañana, amigo-a.

SALMO 30-29

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.

Señor, Dios mío, a ti grité,
y tú me sanaste.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.

Tañed para el Señor, fieles suyos,
dad gracias a su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo.

Yo pensaba muy seguro:
«No vacilaré jamás».
Tu bondad, Señor, me aseguraba
el honor y la fuerza;
pero escondiste tu rostro,
y quedé desconcertado.

A ti, Señor, llamé,
supliqué a mi Dios:
«¿Qué ganas con mi muerte,
con que yo baje a la fosa?

¿Te va a dar gracias el polvo,
o va a proclamar tu lealtad?
Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme».

Cambiaste mi luto en danzas,
me desataste el sayal y me has vestido de fiesta;
te cantará mi alma sin callarse,
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *