Foto Paula G. Meiriño
Foto Paula G. Meiriño

En este salmo te vas a encontrar tres personajes que salen con cierta frecuencia: Dios, el que ora y los enemigos.
Aquí el enemigo recuerda al orante, “ni siquiera Dios te tiene en cuenta”.
Pero el orante sigue su camino en paz, en fe, en confianza…
Duerme bien, porque tiene la conciencia tranquila.
Camina con paz, porque camina por los senderos que Dios le ha enseñado.
No duda porque, por muy poderosos que sean los enemigos, Dios nunca le abandona.
Repite hoy muchas veces con tus labios, en tu mente, algo realmente cierto: “Señor tu eres mi escudo y mí gloria”.
Hasta mañana. Paz y Bien

SALMO 3

.
 Señor, tú eres mi escudo y mi gloria
Señor, ¡cuántos son mis enemigos,
cuántos los que se levantan contra mí!,
cuántos dicen de mí: ¡Ni siquiera Dios le ayuda!Pero tú, Señor, eres un escudo en torno a mí,
mi gloria, tú me haces levantar cabeza.
Si a voz en grito clamo al Señor,
Él me escucha desde su monte santo.

Me acuesto, enseguida me duermo,
y me despierto, porque el Señor me sostiene.
No temeré las saetas de un ejército
desplegado alrededor contra mí.

¡Levántate, Señor, sálvame, Dios mío!
Abofetea a todos mis enemigos,
rompe los dientes de los malvados.

¡De ti, Señor, viene la salvación,
y la bendición para tu pueblo!

2 thoughts on “Cada día veintiocho de mayo salmo 3, Dios es mi escudo

  1. Abofetea a todos mis enemigos,
    rompe los dientes de los malvados.

    9¡De ti, Señor, viene la salvación,
    y la bendición para tu pueblo!

  2. Nada mas hermoso que sentir la proteccion de Dios, esas frases que te alientan y dan fuerza en cualquier circunstancia, tienen esa fuerza divina que no sabes ni de donde sale o viene pero esta siempre que la necesitas.. gracias .. enseguida me duermo y me despierto porque Él me sostiene..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.