Imagen de Francisco Castro Miramontes ofm

Pilato le dijo: «¿Entonces tú eres rey?». Jesús respondió: «Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz».
Pilato le preguntó: «¿Qué es la verdad?». 
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Agustín de Hipona escribía: «En el principio ya existía la Palabra, la Palabra de Dios» (Jn 1,1). Él es idéntico a sí mismo; lo que es, lo es siempre; no puede cambiar, es el ser. Es el nombre que él mismo dio a conocer a su siervo Moisés: «Soy el que soy» y «Tú dirás: El que es, me ha enviado» (Ex 3,14)… ¿Quién puede comprenderlo? ¿O quién podrá llegar a él –suponiendo que dirija todas las fuerzas de su espíritu para alcanzar totalmente al que es?
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La persona mala tiene en este salmo un retrato espectacular: sin penalidades, sin fatigas, orgullosos y violentos, presuntuosos y opresores, rebosantes de felicidad, se burlan de los hombres e incluso de Dios; arrastran tras de sí a otros, despreocupados y acumulan riquezas…., ¡qué buena reflexión para este Viernes de Pasión! ¿Hasta dónde puede llegar la maldad? y la de Pilato: ¿Qué es la verdad?
El salmista se eleva y enfoca la situación con miras altas: entrando el misterio de Dios y… «comprendió».
Decreto- Mantra- Jaculatoria: Entré en el misterio de Dios y comprendí…
Paz y bien. Feliz jornada.

Salmo 72 B

Entonces, ¿para qué he limpiado yo mi corazón
y he lavado en la inocencia mis manos?
¿Para qué aguanto yo todo el día
y me corrijo cada mañana?

Si  yo dijera: «Voy a hablar como ellos»,
renegaría de la estirpe de tus hijos.

Meditaba yo para entenderlo,
pero me resultaba muy difícil;
hasta que entré en el misterio de Dios,
y comprendí el destino de ellos.

Es verdad: los pones en el resbaladero,
los precipitas en la ruina;
en un momento causan horror,
y acaban consumidos de espanto.

Como un sueño al despertar, Señor,
al despertarte desprecias sus sombras.

One thought on “Entré en el Misterio de Dios y…, Viernes Santo, diez de abril

  1. Antes me cuestionaba de que servía la bondad, sobre todo cuando veía a algunos malillos triunfar, pero decidí probar, volverme más amable más generosa más empática, y así descubrí con un simple experimento, por llamarlo así, que había llenado gracias a esa prueba el vacío inmenso que habitaba en mi corazón, a pesar de poseer todo lo que quería.
    Tenía todo es verdad pero siempre me sentía vacía, y probé por simple curiosidad y me llené. Y así descubrí para que sirve la bondad el amor y la generosidad .
    Gracias maestros míos, María y Gumersindo por conducirme y sacar lo mejor de mí.

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