kingfisher-2363879_960_720El salmista presenta hasta cuatro situaciones distintas. Ante cada una de ellas eleva una invocación a Dios. Dios le responde y les  libera. Termina con un cuarto tiempo en el que surge un cántico de acción de gracias. Es un esquema que se da muchas veces en tu vida y en la mía. Ante un acontecimiento oramos; Dios nos libera y luego les damos gracias.
Por eso qué mejor jaculatoria-mantra para hoy que ésta: Dad gracias al Señor por su amor.
Feliz jornada, paz y bien, bendiciones.

SALMO 107-106

Den gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterno su amor.

Que lo digan los rescatados por el Señor,
los que rescató del poder enemigo;
Los que reunió de distintas naciones:
del este y oeste, del norte y sur.

Erraban por un desierto desolado,
no encontraban el camino
una ciudad habitada;
pasaban hambre y sed,
se apagaba su aliento.

Pero clamaron al Señor en su angustia,
y los libró de sus congojas.
Los guió por un camino llano
para llegar a una ciudad habitada.

Den gracias al Señor por su amor,
por las maravillas en favor de los humanos,
porque sació la garganta jadeante
y llenó de bienes la garganta famélica.

Habitaban en lúgubres tinieblas,
encadenados con hierros torturantes,
por desafiar las órdenes de Dios
y despreciar el plan del Altísimo.
Doblegó su terquedad con fatigas,
sucumbían y nadie los socorría.
Pero clamaron al Señor en su angustia
y los salvó de sus congojas.
Los sacó de las lúgubres tinieblas,
y rompió sus cadenas.

Den gracias al Señor por su amor,
por las maravillas a favor de los humanos,
porque quebró las puertas de bronce
y trituró los barrotes de hierro.

Embotados por su proceder pecador,
eran atormentados por sus iniquidades.
Les repugnaba cualquier alimento,
y ya tocaban las puertas de la muerte.

Pero clamaron al Señor en su angustia
y los salvó de sus congojas.
Envió su palabra para sanarlos,
para arrancarlos de la fosa.

Den gracias al Señor por su amor,
por las maravillas a favor de los humanos.
Ofrézcanle sacrificios de acción de gracias
y proclamen sus obras con aclamaciones.

Se hicieron a la mar en sus navíos,
comerciando por aguas caudalosas,
contemplaron las obras de Dios,
sus maravillas en alta mar.

Él mandó alzarse un ventarrón borrascoso,
que encrespaba las olas;
subían a los cielos, bajaban al abismo,
su aliento se entrecortaba por el peligro;
danzaban y se tambaleaban como borrachos,
pues su pericia se había desvanecido.

Pero clamaron al Señor en su angustia
y los sacó de sus congojas.

Redujo la borrasca a susurro
y enmudeció el oleaje del mar.
Se alegraron de aquella bonanza,
y los condujo al puerto ansiado.

Den gracias al Señor por su amor,
por las maravillas a favor de los humanos.
Aclámenlo en la asamblea del pueblo,
alábenlo en el consejo de los ancianos.

Transformó los ríos en desierto,
y los manantiales en sequedal;
la tierra fértil en marisma,
por la maldad de sus habitantes.

Transformó el desierto en estanques
y erial en manantiales.
Asentó allí a los hambrientos,
para que fundaran una ciudad habitable.
Sembraron campos, plantaron viñas,
y cosecharon un fruto copioso.

Los bendijo y se multiplicaron sobremanera
y su ganado nunca menguó.
Después menguaron y fueron abatidos,
por la opresión, la desventura y el dolor.

El que vierte desprecio sobre los príncipes
y los descarría por un desierto sin caminos,
levanta a los pobres de la miseria
y multiplica sus familias como rebaños.

Los rectos lo ven y se alegran,
y los malvados cierran la boca.
¿Quién es sabio? ¡Recuerde todo esto,
y medite sobre el amor del Señor!

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