butterfly-3559186_960_720Siquén, Sucot, Manasés, Galaad, Edom, Efraím…, grandes tribus y ciudades  que cita el salmo, en su relación con Dios. El pueblo de Israel, aprendió que no se construye nada sólido, -ni ciudad, ni cultura, nada…_ sino es contando con Dios.  Ni en la historia del pueblo de Israel, ni en la historia del mundo, ni en tu historia personal tampoco…; cuando uno descubre esto brota del corazón, -lo hacen con frecuencia los salmos-, un himno de acción de gracias.
Te propongo este mantra-jaculatoria: “Oh Dios, que todos mis pensamientos, palabras y obras sean bendecidos por tu mano“.
Hasta mañana, bendiciones.

SALMO 108-107

Dios mío, mi corazón está firme,
para ti cantaré y tocaré, gloria mía.
Despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora.

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.

Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria;
para que se salven tus predilectos,
que tu mano salvadora nos responda.

Dios habló en su santuario:
«Triunfante, ocuparé Siquén,
parcelaré el valle de Sucot;

mío es Galaad, mío Manasés,
Efraín es yelmo de mi cabeza,
Judá es mi cetro;

Moab, una jofaina para lavarme;
sobre Edom echo mi sandalia,
sobre Filistea canto victoria».

Pero, ¿quién me guiará a la plaza fuerte,
quién me conducirá a Edom,
si tú, oh Dios, nos has rechazado
y no sales ya con nuestras tropas?

Auxílianos contra el enemigo,
que la ayuda del hombre es inútil.
Con Dios haremos proezas,
él pisoteará a nuestros enemigos.

One thought on “Salmo 108 (107), cada día diez de septiembre, construir sobre roca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.