Bariloche, foto Alejandro Vaccari

Este es el primer salmo de alabanza que los judíos siguen utilizando en sus fiestas, en el que se reconoce la grandeza de Yhavé que levanta al humilde y, a éste, le brota del alma un canto de acción de gracias. Nos unimos a este Hallel (alabanza).
Decreto- jaculatoria-mantra: Bendito sea el nombre del Señor.

Salmo 113 (112)

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre:
de la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.
¿Quién como el Señor Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo;
a la estéril le da un puesto en la casa,
como madre feliz de hijos.

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