El salmista pide que Dios mire dos cosas su aflicción y cómo ama sus decretosl.
Dos miradas:
Una ¿Cómo te ves? ¿Eres misericordioso con lo que observas en ti?
Dos: ¿Cómo ves a los demás? ¿Los miras a los ojos? ¿Eres compasivo?
Y una frase que es el decreto-mantra-jaculatoria: Grande es tu ternura, Señor.
Último día de oración por la PAZ, en el triduo a la Señor de Fátima, haz clik aquí.
Mañana es su fiesta. Paz y bien.

SALMO 119 (118) R

R     Mira mi aflicción y líbrame,
pues no olvido tu voluntad.

Defiende mi causa y rescátame,
vivifícame conforme a tu promesa.

Tu salvación está lejos de los malvados,
porque no buscan tu ley.

Grande es tu ternura, Señor,
vivifícame según tu justicia.

Muchos son mis perseguidores y adversarios,
pero yo no me aparto de tus preceptos.

Veo a los renegados y siento asco,
porque no observan tus instrucciones.

Mira cómo amo tus decretos;
Señor, vivifícame según tu amor.

El compendio de tu palabra es la verdad,
son eternos tus justos mandamientos.

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