salmo118-gumer-meiriñoEra un grupo de posiciones diversas, diferentes. Una de las personas apenas había intervenido más bien poco, casi nada. Pero luego, al final, uno de los que más peso en el grupo le pidió que diera su opinión. Hablo poco, claro, conciso, concreto, certero…, uno me miró y dijo: –¿Dónde estudió? ¡Qué lucidez! Le respondo: -Ah, ¿dónde estudió? Pues en ningún lado, él no estudió teología, sino otra carrera.Y…, entonces, se le queda mirando,¿de dónde saca esas ideas tan originales y profundas?
Querid@ amig@ hay una sabiduría que no está en los libros, ni en las mentes brillantes, está en el corazón que se conecta con Dios, con el Cielo. Abre tu corazón a la sabiduría que procede lo alto. Paz y bien.

SALMO 119 (118) M

M    97¡Cómo amo tu voluntad!,
la medito todo el día.
98Tus mandatos me hacen
más hábil que mis enemigos,
siempre van conmigo.
 99Soy más sagaz que todos mis maestros,
porque medito tus preceptos.
100Soy más sabio que los ancianos,
ya que observo tus decretos.

101Alejo mis pies de toda senda mala,
para observar tu palabra.
 102No me aparto de tus mandamientos
porque tú me has instruido.

103¡Qué dulce es tu promesa al paladar,
más que miel a la boca!
104Reflexiono sobre tus decretos,
por eso odio toda senda falsa.

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