salmo-119-meiriño-gumerCuando llega la noche enciendes una luz. Cuando llega la noche de la mente, abre tus sentidos, escucha y mira a tu alrededor, abre el corazón y respira la naturaleza que te rodea. Cuando llega la noche del espíritu abre la ventana de la fe a la luz que procede de Dios.
Si estás atento, avivas el fuego de la fe, de la sintonización con tu espíritu y con Dios, la luz se enciende en la oscuridad más tenebrosa y caminarás sabiendo donde colocas cada pisada de tu andar peregrino. Cuando haces una oración sincera, con fe, enciendes la lámpara para tus pasos. Feliz día, hasta mañana, bendiciones

SALMO 119 (118) N

N     105Lámpara es tu palabra para mis pasos,
luz en mis senderos.
106He jurado, y lo ratifico:
cumpliré tus justos mandamientos.

107Estoy sumamente afligido,
vivifícame, Señor, según tu palabra.
108Acepta, Señor, las ofrendas de mi boca
y enséñame tus mandamientos.

109Mi vida está siempre en mis manos,
pero no olvido tu ley.
110Los malvados me ponen trampas,
yo no me desvío de tus decretos.

111Tus preceptos son mi herencia perpetua,
son el gozo de mi corazón.
112Inclino mi corazón a cumplir tus normas,
que son mi recompensa eterna.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.