salmo-118-gumersindo-meiriñHay una cierta referencia constate en los salmos a algo muy humano: la seguridad; a tener un refugio al que acudir en los momentos de peligro, de incertidumbre. La ley, tal y como la interpreta el salmista, sería ese refugio que busca todo ser humano. Ese refugio es, otra constante del salterio, la confianza en Dios. No todos entienden el camino, por eso en la medida que avanzas hay confrontaciones, enfrentamientos…, hasta que encuentres el verdadero refugio que es la iluminación espiritual, o, la santidad, la plenitud, como quieras llamarla. Mientras no la alcances, te parecerá que hay «enemigos» a tu alrededor… y los hay, la pereza, la envidia, la cólera, la ira, el egoísmo….alrededor y dentro de ti, si los dejas pasar. Feliz día, hasta mañana, bendiciones.

SALMO 119 (118) S

S     113Detesto a los inconstantes
y amo tu voluntad.
114Tú eres mi refugio y mi escudo:
confío en tu palabra.

115Apártense de mí, perversos,
y cumpliré los mandatos de mi Dios.
116Sostenme con tu promesa y viviré,
no defraudes mi esperanza.

117Respáldame y estaré a salvo
y me fijaré siempre en tus normas.
118Repudias a quienes
se apartan de tus normas,
porque falaz es la astucia.

119Rechazas como escoria
a todos los malvados de la tierra,
por eso amo tus preceptos.
120Mi cuerpo tiembla aterrorizado por ti
y me estremecen tus mandamientos.

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