Asunción Paraguay, foto Cristina Borello Meiriño

A veces, uno puede decir, no pueden conmigo…, pero eso solo es real cuando, como nos dice el salmista, el Señor rompió las coyundas de los malvados…
La elección es siempre libre. El camino es claro. Ahora bien, ¿alguna vez has sido malvado? ¿En alguna ocasión no te dejaste llevar de esos enemigos atroces del ser humano: envidia, ira, rencor, venganza…?
Jaculatoria- Mantra- Decreto: Os bendecimos en el nombre del Señor.
Feliz jornada. Te bendigo, en el nombre de Dios.

Salmo 129 (128)

¡Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud
–que lo diga Israel–,
cuánta guerra me han hecho desde mi juventud,
pero no pudieron conmigo!

Sobre mis espaldas metieron el arado
y alargaron los surcos.
Pero el Señor, que es justo,
rompió las coyundas de los malvados.

Retrocedan, avergonzados,
los que odian a Sión;
sean como la hierba del tejado,
que se seca y nadie la siega;

que no llena la mano del segador
ni la brazada del que agavilla;
ni le dicen los que pasan:
«Que el Señor te bendiga.»

Os bendecimos en el nombre del Señor.

2 thoughts on “Salmo 129 (128), cada día veinticuatro de mayo, no pudieron conmigo

  1. Por favor, Señor, preciso de tu bendición, pasa la mano por mi cabeza, estoy muy agobiada. Preciso trabajo, se que tú no me abandonadas. Amén

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