Japón, foto Beatriz Pérez P.

En busca de la mansión para Dios. Esa era una de las misiones del rey David. Pero, la verdader mansión es el corazón del ser humano. Dios habita en ti o, quizás sea mejor, tú habitas en Él.
Jaculatoria- Mantra- Decreto: «Levántate, Señor, ven a tu mansión«.
¡Feliz día del trabajo!

Salmo 132 (131) I

Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob:

«No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob.»

Oímos que estaba en Efrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies.

Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles te aclamen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido.

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