Los seres humanos tenemos cierta tendencia a la comparación. “¡Cuánto se parece a su padre!  ¡Se parece a tal famos@!”…
Por eso cuando miramos hacia el cielo y queremos decir algo de Dios lo hacemos también por comparación, pero nada ni nadie es comparable a Dios. Nosotros comparamos desde nuestros límites, El los trasciende.
La mejor forma de acercarse a Dios es la de los místicos, desde la experiencia, como la de hoy Teresa de Avila o también llamada Teresa de Jesús para conocerla haz clik aquí   Seguir leyendo 
Te propongo esta jaculatoria-mantra para hoy, tomada del salmo: «Señor, guíame por el camino eterno«.
Paz y bien. Bendiciones.

SALMO 139-138, II

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.

Cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mis acciones,
se escribían todas en tu libro;
calculados estaban mis días
antes que llegase el primero.

¡Qué incomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.

Dios mío, ¡si matases al malvado,
si se apartasen de mí los asesinos
que hablan de ti pérfidamente,
y se rebelan en vano contra ti!

¿No aborreceré a los que te aborrecen,
no me repugnarán los que se te rebelan?
Los odio con odio implacable,
los tengo por enemigos.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.

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