Holy Land, foto Paco Castro ofm

Encontrar un refugio en un momento de tormentas fuertes o de vendavales … es muy importante.
La oración del corazón entero es refugio.
Hay una «oración refugio», que siempre me dio buena sensación, es la oración llamada » Alma de Cristo…», puedes leerla haciendo clik aquí.
Te invito a que digas con el salmista esta jaculatoria- mantra- decreto: «Tú eres mi refugio y mi heredad en el país de la vida
Bendiciones, hasta mañana.

Salmo 142 (141)

A voz en grito clamo al Señor,
a voz en grito suplico al Señor;
desahogo ante él mis afanes,
expongo ante él mi angustia,
mientras me va faltando el aliento.

Pero tú conoces mis senderos,
y que en el camino por donde avanzo
me ha escondido una trampa.

Me vuelvo a la derecha y miro:
nadie me hace caso;
no tengo a donde huir,
nadie mira por mi vida.

A ti grito, Señor;
te digo: «Tú eres mi refugio
y mi heredad en el país de la vida.»

Atiende a mis clamores,
que estoy agotado;
líbrame de mis perseguidores,
que son más fuertes que yo.

Sácame de la prisión,
y daré gracias a tu nombre:
me rodearan los justos
cuando me devuelvan tu favor.

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