Si eres agradecido de corazón. Entonces eres una persona con alegría. Esta es la alternativa: un corazón agradecido es un corazón alegre. El agradecido sana, sale del abismo…, es tan cercano a Dios, que le cambia el luto en danzas de alegría.
Puedes decir con la última frase del salmo este decreto- mantra- jaculatoria: “Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre“.
Hoy en muchos sitios sale la Cabalgata de Reyes Magos, las calles se llenan de la ilusión de los niños, “de los que son como niños es el Reino de los Cielos” decía Jesús,
Feliz día, hasta mañana, amig@. Bendiciones.

SALMO 30-29

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.

Señor, Dios mío, a ti grité,
y tú me sanaste.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.

Tañed para el Señor, fieles suyos,
dad gracias a su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo.

Yo pensaba muy seguro:
«No vacilaré jamás».
Tu bondad, Señor, me aseguraba
el honor y la fuerza;
pero escondiste tu rostro,
y quedé desconcertado.

A ti, Señor, llamé,
supliqué a mi Dios:
«¿Qué ganas con mi muerte,
con que yo baje a la fosa?

¿Te va a dar gracias el polvo,
o va a proclamar tu lealtad?
Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme».

Cambiaste mi luto en danzas,
me desataste el sayal y me has vestido de fiesta;
te cantará mi alma sin callarse,
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.

One thought on “Salmo 30 (29), cada día cinco de enero, agradecido y alegre

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