Imagen Ruth Dacunda

Los ojos se van al título de uno de los libros destacados en un negocio del aeropuerto que dice: La venganza de la mujer es cruel y es dulce.
Si de verdad crees en lo que dice este libro no leas este salmo porque enseña todo lo contrario, el perdón, la misericordia, la compasión es lo que hace feliz al ser humano.
Me atrevo a sugerirte que hagas la prueba…, y me cuentes luego, si a medio o largo plazo, te hace más feliz, vengarte o disculpar y ser misericordioso…, solo haz la prueba.
Hoy celebramos a uno de los pensadores que más han influido en la historia de Occidente, Agustín de Hipona, para conocerlo haz clik aquí.
Jaculatoria- Mantra- Decreto: Al que confía en el Señor, la misericordia lo rodea.

Salmo 31

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito.

Mientras callé se consumían mis huesos,
rugiendo todo el día,
porque día y noche tu mano
pesaba sobre mí;
mi savia se me había vuelto
un fruto seco.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.

Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación.

Te instruiré y te enseñaré el camino que has de seguir,
fijaré en ti mis ojos.

No seáis irracionales como caballos y mulos,
cuyo brío hay que domar con freno y brida;
si no, no puedes acercarte.

Los malvados sufren muchas penas;
al que confía en el Señor,
la misericordia lo rodea.

Alegraos, justos, y gozad con el Señor,
aclamadlo, los de corazón sincero.

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