El lecho donde descansas es un lugar sumamente importante en tu vida. Piénsalo hoy cuando te acuestes. ¡Cuántas decisiones o pensamientos, incluso  de los que a veces no eres consciente, han pasado durante la noche descansando en la cama!. Dice el salmo de hoy: “reflexionad en el silencio de vuestro lecho“. Si al acostarte cada noche sientes alegría por el día que se ha ido, es un muy buen camino. Te propongo esta jaculatoria, decreto, mantra: “En paz me acuesto, porque tú Señor me haces vivir tranquilo“.
Hasta mañana. Bendiciones.

Salmo 4 

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;
tú que en el aprieto me diste anchura,
ten piedad de mí y escucha mi oración.

Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,
amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?
Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,
y el Señor me escuchará cuando lo invoque.

Temblad y no pequéis,
reflexionad en el silencio de vuestro lecho;
ofreced sacrificios legítimos
y confiad en el Señor.

Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha,
si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?»

Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
que si abundara en trigo y en vino.

En paz me acuesto y enseguida me duermo,
porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo

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