vida y teologia gumersindo meirino copia (2)La alegría del corazón y  la paz del alma traen muchas consecuencias, todas ellas positivas. Una de ellas es el poder dormir tranquilo, en paz.  Con alegría en el corazón, nada ni nadie quita el sueño a un hijo de Dios. Por eso, ante este bellísimo canto de alabanza y petición a Dios, te invito a repetir todo el día de hoy este mantra-jaculatoria: «Solo tu Señor me haces vivir confiado, tranquilo«. O si quieres esta otra: «Señor has puesto en mi corazón alegría, la recibo.»
Paz y bien, hasta mañana. Bendiciones.

Salmo 4

Cuando te llamo, respóndeme Dios, defensor mío;
tú que en la estrechez me diste anchura,
ten piedad de mí, oye mi oración.

Señores, ¿hasta cuándo ultrajarán a mi gloria,
amarán la falsedad y buscarán la mentira?
Sépanlo: el Señor ha distinguido a su amigo,
el Señor me oye cuando lo llamo.

Tiemblen y dejen de pecar,
reflexionen en el lecho y guarden silencio;
ofrezcan sacrificios justos y confíen en el Señor.

Muchos dicen:
¿Quién nos mostrará la felicidad
si la luz de tu rostro, Señor,
se ha alejado de nosotros?

Pero tú has puesto en mi corazón más alegría
que cuando abundan el trigo y el vino.
Me acuesto en paz y en seguida me duermo,
porque sólo tú, Señor, me haces vivir confiado.

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