salmos meirino¡Venid a ver las obras de Dios! El ser humano pasa por el planeta tierra, a veces, tan distraído que le pasan las maravillas más grandes por delante de su nariz, y no las ve…
Por eso hoy toca levantar la vista y ver las maravillas que te rodean. El otro día después de un campamento de cinco días sin poder bañarse, me decía un joven, “no sabe cómo disfruté esta ducha, y lo tonto que me sentí, el no haber disfrutado las otras veces que me duché, es una gozada meterse bajo el agua y sentir su peso….”.
Mira, las maravillas, las tienes delante….
Hasta mañana. Paz y bien

SALMO 46-45

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar.

Que hiervan y bramen sus olas,
que sacudan a los montes con su furia:
El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora.

Los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan;
pero él lanza su trueno, y se tambalea la tierra.
El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:

Pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe,
rompe los arcos, quiebra las lanzas,
prende fuego a los escudos.

«Rendíos, reconoced que yo soy Dios:
más alto que los pueblos, más alto que la tierra».

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

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