salmos meirinoLa sociedad actual parece que se prepara para vivir, moverse y existir en el planeta tierra para siempre, le parece que la hora de irse del planeta no le llegará nunca. La muerte es una teoría desagradable.
La realidad es otra: aquí solo vamos a estar un tiempo. Unos años más, −decía el refrán “en cien años todos calvos”− y adiós, un final que iguala a todos los seres humanos, pobres o ricos, esclavos o libres.
Por eso es bueno recordar lo que decía Jesús; «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes»
La verdad es que estamos aquí de paso. Decimos hola y adiós. Vive con esa verdad en el corazón y muchos pesos de tu vida caerán por sí solos. El salmos de hoy lo dice muy bien….
Feliz día de Domingo de Ramos, pórtico de la Semana Santa. Hasta mañana, paz y bien. Bendiciones.

SALMO 49-48, II

Éste es el camino de los confiados,
el destino de los hombres satisfechos:
son un rebaño para el abismo,
la muerte es su pastor,
y bajan derechos a la tumba;
se desvanece su figura,
y el abismo es su casa.

Pero a mí, Dios me salva,
me saca de las garras del abismo
y me lleva consigo.

No te preocupes si se enriquece un hombre
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada,
su fasto no bajará con él.

Aunque en vida se felicitaba:
«Ponderan lo bien que lo pasas»,
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz.

El hombre rico e inconsciente
es como un animal que perece

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