Salmo 51 gumersindo meiriño fernándezTe voy a pedir un favor, a la luz de este salmo.
Cuida tu lengua porque es «como navaja afilada», cuando la usas negligentemente.
No ames la ironía, la ira, las palabras perniciosas. Borra de tu vocabulario lo vulgar, lo chabacano, lo ordinario…. Las palabras que empleas hablan de lo que hay en tu corazón, de lo que, en realidad, eres. Hoy, lee el salmo con consciencia, y no seas (ni yo ni tú) vulgar, chabacan@ y ordinari@…
Te propongo esta jaculatoria-mantra: «¡Señor, que mi boca sea fuente de palabras de alabanza y de bondad!»
Hasta mañana, lindo salmo para meditar. Paz y bien.

Salmo 52-51

¿Por qué te jactas de la maldad, tú, poderoso?
La misericordia de Dios es continua.

Agravios maquina tu lengua;
como navaja afilada hace engaño.
el mal más que el bien,
la mentira más que el hablar justicia.

Has amado toda clase de palabras perniciosas,
engañosa lengua.
Por tanto, Dios te destruirá para siempre;
te arrebatará, y te arrancará de tu morada
y te desarraigará de la tierra de los vivientes.

Y verán los justos y temerán;
y se reirán de él, diciendo:
He aquí el hombre
que no puso a Dios como su fortaleza,
sino que confió en la multitud de sus riquezas
y se mantuvo en su maldad.

Mas yo estoy como olivo verde
en la casa de Dios;
en la misericordia de Dios
confío eternamente y para siempre.

Te alabaré para siempre porque lo has hecho;
y esperaré en tu nombre,
porque es bueno,
delante de tus santos.

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