Positano Italia
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Ya hemos dicho varias veces que hay salmos difíciles de entender y comprender. Otro más. Tengan en cuenta sin embargo lo siguiente. No se desprecia a nadie. Pero sí, elige libremente con quien juntarte, sin juzgar a nadie.
El otro día alguien hizo un comentario de una actividad de un joven. A lo cual la hermana de la señora que hacía el comentario respondió: −Pero ese chico del que hablas, ¿no es el mejor amigo de tu hijo? A lo cual añadió, −si es el mejor amigo de tu hijo y hace esas cosas, ¿tu hijo no hace lo mismo?
Sí, sí, digo yo, “¡dime con quien andas y te diré quien eres!”. Ah, y recuerden lo dicho ayer qué bien queda definido en el salmo de hoy: de su boca fluye baba, de sus labios espadas. Bendiciones, hasta mañana.

SALMO 59 58

Líbrame de mis enemigos, Dios mío,
defiéndeme de mis agresores,
líbrame de los malhechores,
sálvame de los sanguinarios.

Mira cómo me están acechando:
los poderosos conspiran contra mí,
sin que yo haya pecado ni faltado, Señor,
y ni siquiera exista culpa en mí,
corren y toman posiciones.

¡Levántate, ven a mi encuentro, mira,
tú, Señor Dios Todopoderoso,
Dios de Israel!
Despierta para castigar a los paganos,
no te apiades de los traidores inicuos.

Vuelven al atardecer,
aullando como perros,
merodean por la ciudad.

Mira, de su boca fluye baba,
de sus labios espadas:
¿Quién nos oirá?
Pero tú, Señor, te ríes de ellos,
te burlas de los paganos.

Fortaleza mía, por ti velo,
porque mi alcázar es Dios.

Que mi Dios fiel salga a mi encuentro,
y yo vea la derrota de mis difamadores.
¡No los mates, que mi pueblo no lo olvide;
que vaguen lejos de su fortaleza,
humíllalos, Señor, escudo nuestro!

Por el pecado de su boca,
por el chismorreo de sus labios
queden atrapados en su orgullo,
por la mentira y maldición que profieren.

¡Destrúyelos con tu furor,
destrúyelos, que dejen de existir!;
y se reconozca que Dios gobierna
desde Jacob hasta los confines de la tierra.

Vuelven al atardecer,
aullando como perros,
merodean por la ciudad.

Vagabundean, buscando comida,
si no se hartan, no se retiran.

Yo, en cambio, cantaré tu fuerza,
proclamaré por la mañana tu amor,
porque fuiste mi fortaleza
y un refugio en el día de la angustia.

Fortaleza mía, por ti velo,
porque mi alcázar es Dios, mi Dios fiel.

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