meirino-fernandez-salmoSolo hay una  justicia que no se equivoca nunca, la de Dios la conciencia. Por eso, no juzgues, porque no te toca a ti hacerlo. No juzgues por las apariencias porque solo Dios conoce lo real y verdadero; el corazón y las entrañas. En el mundo se dan situaciones aparentes que nos gustaría cambiar y hacerlas más justas. Recuerda solo Dios tiene la vara de medir, solo es plenamente justo. Tarde o temprano, el malvado recibirá su paga. Los que son sinceros y se refugian en Dios la suya. Buen día, paz y bien.

SALMO 7

Señor, Dios mío, en ti me refugio:
sálvame de mis perseguidores y líbrame,
para que no me desgarren como un león
sin que nadie me salve ni libere.

Señor, Dios mío, si he actuado mal,
si hay crímenes en mis manos,
si he sido desleal con mi amigo
y he perdonado al opresor injusto,
que el enemigo me persiga y me alcance,
que me pisotee vivo contra el suelo,
y aplaste mi vientre contra el polvo.

Levántate, Señor, indignado,
álzate contra la furia de mis adversarios,
despierta, Dios mío, y convoca un juicio.

Que te rodee una asamblea de naciones,
presídela desde la altura.

Juzga, Señor, a los pueblos,
júzgame según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.

Castiga la maldad de los culpables;
y apoya al inocente,
tú que examinas el corazón y las entrañas,
tú, Dios justo.

Mi escudo es el Dios Altísimo,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
un Dios que sentencia cada día.

Si no se desdice, afilará la espada,
tensará el arco y lo sujetará,
se preparará armas mortíferas,
lanzará sus flechas incendiarias.

Miren al malvado: concibió un crimen,
está preñado de maldad
y da a luz una mentira.
Cavó una zanja y la ahondó
y cayó en la fosa que excavó;

recaiga sobre su cabeza su maldad,
que le caiga en la cerviz su crueldad.
Yo confesaré la justicia del Señor,
y cantaré en honor del Señor Altísimo.