16022014-16-fvrier-2014_15154688958_oDecíamos ayer que reconocer que todo tiene un orden, empezando por el universo, la naturaleza, la tierra…., y reconocer quíen se lo da, ayuda a que tu corazón encuentre la paz.
Al mismo tiempo, descubriendo esta realidad, no solo el corazón se llena de paz, sino que ésta es la base para que reine la alegría en todo lo que haces y esta alegría se transmita como un bálsamo de perfume en todo lo que tocas, en los ambientes en los que te mueves.
¿No conoces a alguna persona que estás deseando ver, pero que cada vez que la encuentras te da angustia, nervios?
Y al revés: ¿No conoces a alguna persona que estás deseando ver, porque el encuentro con ella te da paz, alegría?
Reconoce la realidad, encuentra la paz, la alegría de tu corazón.

Salmo 96(95),10.11-12.13.

Digan entre las naciones: «El Señor reina!
El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.»

Alégrese el cielo y exulte la tierra,
resuene el mar y todo lo que hay en él;
regocíjese el campo con todos sus frutos,
griten de gozo los árboles del bosque.

Griten de gozo delante del Señor,
porque él viene a gobernar la tierra:
Él gobernará al mundo con justicia,
y a los pueblos con su verdad.