Río Uruguay, imagen deoao.org

Preguntan con cierta frecuencia ante la Pandemia del ya famoso Covid 19, ¿qué oración hacer o qué salmo es el adecuado?
Hay que orar pero hay que guiarse por el sentido común.
Primero:
Peor que el Covid 19 es el Covid A, es decir, el virus de los amargados que provoca miedo, que hablan todo el día de lo negativo de esta crisis o de la pandemia mundial. El miedo, el victimismo, la queja continua, siempre el mismo tema … no  ayudan en nada.
Hablen de otros temas, lean lecturas buenas, miren películas elegidas y si puede ser comedias y de risa, aprovechen para ordenar la casa, escuchen música, bailen con sus hijos o con sus parejas…, pero por hablar todo el día del virus y del número de contagiados se va terminar la peste.
Segundo:
Hacer caso de los profesionales de la salud y de las autoridades. El orar no significa no tener en cuenta este aspecto práctico.
Tercero:
Ahora sí, recen el salmo 90, varias veces al día,  y tengan en cuenta (sobre todo los católicos) experiencias pasadas.
Cuando la peste negra asolaba Francia y sobre todo Paris, la gente que se conectaba con lo espiritual, -en este caso de la peste negra-, con la Medalla Milagrosa, se sanaba. Oren, conéctense con su parte espiritual.
Dos formas les propongo bien sencillas, repitan la oración de la Medalla Milagrosa: «Oh, María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti» y también la del Jesús de la misericordia: ¡Jesús en ti confío!
Sobre la Medalla Milagrosa haz clik aquí.
Sobre Jesús de la Misericordia,  haz clik aquí.

Salmo 90

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del del Omnipotente,
di al Señor: ‘Refugio mío, alcázar mío.
Dios mío, confío en ti.’

Él te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás;
su brazo es escudo y armadura.

No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía.

Caerán a tu izquierda mil,
diez mil a tu derecha;
a ti no te alcanzará.

Tan sólo abre tus ojos
y verás la paga de los malvados,
porque hiciste del Señor tu refugio,
tomaste al Altísimo por defensa.

No se te acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos;

Te llevarán en su palma,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones.

«Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.

Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré;
lo saciaré de largos días,
y le haré ver mi salvación. »

One thought on “Salmo y Oración en tiempo de Pandemia

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