gumer.meirino.esperanzaDice el Eclesiastés, otro libro de la Biblia:

“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir, un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; (…)  un tiempo para llorar, y un tiempo para reír…”

¿Cómo te fue la semana?

Gran parte del éxito de tu éxito en el camino por el planeta tierra depende de que pongas en práctica lo que dice el libro del Eclesiastés.

Una enseñanza semejante late  en  el salmo que  propongo digas con el corazón y los labios estos siete días.

Hay un tiempo para Dios…. ¿cuánto y qué calidad?

Hay un tiempo para la familia…. ¿cuánto y qué calidad?

Hay un tiempo para los amigos…. ¿cuánto y qué calidad?

Hay un tiempo para el trabajo… ¿cuánto y qué calidad?

Hay un tiempo para el descanso y el ocio… ¿cuánto y qué calidad?

Dios, familia, amigos, trabajo, descanso y ocio…,

Dedícale el apropiado, el justo y necesario, a cada cosa y los pilares de tu vida se sostendrán solos.

Si alguna vez lloras…., habrá tiempo de reír,

Si alguna vez sufres…, habrá tiempo de gozar…

Ahora bien, no lo olvides: para cosechar hay que sembrar…,

por eso hay un espacio para la siembra y otro para la cosecha.

Que los próximos días espigues frutos abundantes de paz y prosperidad, con la bendición de Dios Padre y Madre, hasta la próxima semana.

Gumersindo Meiriño

SALMO 125
Tiempo de siembra

1Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
2la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
3El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres.

4Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
5Los que sembraban con lágrimas,
cosechan entre cantares.

6Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas.