foto wanda schmocker
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¿Qué dice el Antiguo Testamento de los médicos y la medicina?
Recuerda que estamos cientos de años antes del nacimiento de Jesús de Nazareth. Sabiduría que perdura con lenguaje de la época. Está en el libro del Eclesiástico capítulo 38 de los versículos uno al quince.

Da al médico, por sus servicios, los honores que merece, que también a él le creó el Señor. Pues del Altísimo viene la curación, como una dádiva que del rey se recibe. La ciencia del médico realza su cabeza, y ante los grandes es admirado.
El Señor puso en la tierra medicinas, el varón prudente no las desdeña. ¿No fue el agua endulzada con un leño para que se conociera su virtud? El mismo dio a los hombres la ciencia para que se gloriaran en sus maravillas. Con ellas cura él y quita el sufrimiento, con ellas el farmacéutico hace mixturas. Así nunca se acaban sus obras, y de él viene la paz sobre la haz de la tierra.
Hijo, en tu enfermedad, no seas negligente, sino ruega al Señor, que él te curará. Aparta las faltas, endereza tus manos, y de todo pecado purifica el corazón. Ofrece incienso y memorial de flor de harina, haz pingües ofrendas según tus medios.
Recurre luego al médico, pues el Señor le creó también a él, que no se aparte de tu lado, pues de él has menester. Hay momentos en que en su mano está la solución, pues ellos también al Señor suplicarán que les ponga en buen camino hacia el alivio y hacia la curación para salvar tu vida.
El que peca delante de su Hacedor ¡caiga en manos del médico!

(…)

Luego siguen unas indicaciones sabias y preciosas en este mismo capítulo de cómo se ha de despedir a los que se van para siempre, a los que fallecen. Si te interesa te dejo el enlace de esta segunda parte del capítulo 38 del libro del Eclesiástico, haz clik aquí.

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