Salmo 138 A, observar, veintiuno de enero

Jesús dijo a Nicodemo: Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, […]

Retiro Espiritual La Fenomenología del origen

🌟 Retiro Presencial de Evolución Espiritual 🌟 🥇 Domingo 8 de febrero de 2026 | […]

Salmo 137, de corazón Gracias, veinte de enero

Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis […]

Salmo 136, Nostalgia, diecinueve de enero

Jesús le respondió: −Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado […]

Salmo 135 C, te acompaña, dieciocho de enero

Esta última parte muestra una misericordia que no es solo acontecimiento pasado, sino fidelidad que acompaña. Dios no solo libera una vez: conduce, sostiene, alimenta, recuerda.
La misericordia se vuelve aquí camino largo: desierto, lucha, cansancio, espera, provisión diaria.
No hay épica sin cotidianeidad, no hay promesa sin proceso.

Salmo 135 B, liberación, diecisiete de enero

La misericordia ya no se manifiesta solo en la creación, sino en la historia concreta de opresión y de salida.

Lo que para el mundo parece fuerza, juicio o ruptura, el salmo lo nombra como misericordia, porque la misericordia no es solo ternura: es también intervención que rompe cadenas.

Salmo 135 A, Gracias y Misericordia, dieciséis de enero

Este salmo es una gran letanía de gratitud. Cada frase nombra una acción de Dios y cada vez responde el corazón con la misma confesión: su misericordia es eterna.
El salmo comienza confesando quién es Dios (Señor, Dios de los dioses, Señor de los señores), luego proclama lo que hace: crea, ordena, sostiene, ilumina.
Y en todo, el hilo que une es uno solo: la misericordia.

Salmo 134 B, tienen ojos y no ven, quince de enero

La segunda parte del salmo 134 de este salmo nos lleva al discernimiento: ¿a quién damos realmente nuestro corazón?

Salmo 134 A, el cosmos alaba, catorce de enero

Contempla la historia en general
Contempla la historia de tu país, de tu región, de tu lugar de nacimiento.
Contempla tu propia historia.
Pero con colirio en los ojos, que dé una luz nueva a tu vista.

Salmo 133, levanta las manos y bendice, trece de enero

 El ciego levantando los ojos dijo: «Veo hombres, me parecen árboles, pero andan». Jesús le […]