Miguel Muñoz Hierro en Pixabay

Las apariencias engañan

Ésta es una conocida historia que nos recuerda que las apariencias engañan. Lo que parece negativo, se convierte en positivo; y por el contrario, lo que parece positivo se convierte en negativo:

“Un día el caballo se le escapó del corral y se fue en busca de su libertad a las colinas. Esa noche vinieron sus vecinos y le dijeron: –¿Se ha ido tu caballo? ¡Qué mala suerte!

El anciano chino contestó: –¡Qué mala suerte! ¿Cómo saben ustedes que eso es mala suerte?

Y por cierto, a la noche siguiente, el caballo volvió al corral en busca de su acostumbrado pasto y de agua, ¡trayendo doce sementales salvajes! El hijo del granjero vió a los trece caballos, se deslizó fuera del corral y cerró la puerta. ¡De repente tenía trece caballos en lugar de no tener ninguno!

Los vecinos se enteraron de las buenas noticias y vinieron a charlar con el granjero: –¡Mira, ahora tienes trece caballos! ¡Qué buena suerte! – le dijeron.

Y el anciano chino les contestó: –Buena Suerte Mala Suerte ¿Cómo saben ustedes?

El joven hijo estaba intentando domar a uno de los sementales salvajes, el cual lo tiró al suelo y se rompió una pierna. Los vecinos se enteraron del accidente y esa noche fueron a visitarlo y emitieron otro juicio bien intencionado: –¿Tú hijo se ha roto una pierna? ¡Qué mala suerte!

Pero el sabio padre le contestó de nuevo: –Buena Suerte, Mala Suerte. ¿Cómo saben ustedes que es mala suerte?

Unos días después, pasó por el sector un jefe militar chino y reclutó a todos los jóvenes un buen estado de salud, llevándoselos con él a la guerra, muchos de ellos para no regresar jamás, pero el joven se libró de ir por tener la pierna rota”.

El ser humano está siempre aprendiendo. También cuando aparece el lado oscuro de la vida debemos aprovechar la ocasión para aprender.

En la existencia humana se dan situaciones positivas y agradables, y también cosas negativas y desagradables. Pero como alguien decía: «Si de noche lloras por el sol, no podrás ver las estrellas». Aprendamos a darle gracias a Dios por las pruebas, sabiendo de antemano que traerán algo bueno a nuestra vida.
Solo Dios, la Vida, sabe qué es bueno para nosotros.

Del libro Buenas Noticias del P. Gumer, Editorial De Oriente a Occidente, 2006, www.editorialdeoao.com

One thought on “¿Bueno o Malo? Las apariencias engañan

  1. Aceptar, fluir, acomodarse a cada una de las situaciones que la vida – Dios – nos presenta

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