Foto Wanda Schmocker

Seguimos con emociones fuertes: insultos, vergüenza, oprobio, desfallecimiento e incluso más fuerte, veneno en la comida, vinagre como bebida.
Di con el corazón, “en el nombre de Dios no quiero eso para mi vida, acepto con paz y serenidad lo que Dios quiere para mí, en su nombre rechazo todo lo que me aparte de  El”.
Lo que haces en nombre de Dios es para bien, por eso puedes repetir con el salmista este mantra- decreto- jaculatoria:  “El nombre de Dios celebraré, lo ensalzaré con acción de gracias….
En nombre de Dios celebra y agradece. Bendiciones, hasta mañana.

Salmo 70-69:8-10, 21-22, 31, 33-34

Pues por ti sufro el insulto,
y la vergüenza cubre mi semblante;
para mis hermanos soy un extranjero,
un desconocido para los hijos de mi madre;
pues me devora el celo de tu casa,
y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.

El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco.
Espero compasión, y no la hay, consoladores,
y no encuentro ninguno.

Veneno me han dado por comida,
en mi sed me han abrevado con vinagre.

El nombre de Dios celebraré en un cántico,
le ensalzaré con la acción de gracias;
Lo han visto los humildes y se alegran;
¡viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios!

Porque Yahveh escucha a los pobres,
no desprecia a sus cautivos.

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