Foto Paco Castro ofm

No todos remamos en el mismo sentido. Pero el viento en contra, en ocasiones, se convierte en favorable, nos hace más fuertes, nos ayuda a adquirir destrezas… Ten en cuenta que lo soberbios, que dice el salmo, «no pueden ver» a los humildes y sinceros de corazón. No les temas, no desfallezcas, no te alejes de Dios,  di con el salmista este decreto- mantra- jaculatoria:  Por tu amor dame vida.
Feliz día, hasta mañana, bendiciones

SALMO 119 (118) K

K     Mi vida desfallece por tu salvación,
espero en tu palabra.

Mis ojos languidecen por tu promesa:
¿cuándo me consolarás?

Aunque era como un odre ahumado,
no olvidaba tus leyes.

¿Cuántos serán aún los años de tu siervo?
¿Cuándo juzgarás a mis perseguidores?

Me han cavado una fosa los soberbios,
que no están de acuerdo con tu ley.

Todos tus mandatos son verdaderos;
sin causa me persiguen, socórreme.

Casi me eliminaron de la tierra,
pero no abandoné tus decretos.

Por tu amor dame vida
y guardaré la instrucción de tu boca.

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