Uno de los sueños más entrañables que nacen del ser humano es el que nos propone este breve salmo de hoy: convivir los hermanos unidos. La unidad es el como el ungüento, como el rocío de la mañana que lo envuelve e impregna todo. Puedes repetir este mantra-jaculatoria: «Que todos seamos uno, en el amor y la unidad«.
Paz y bien, hasta mañana.

SALMO 133-132

Ved: ¡qué bueno, qué grato
convivir los hermanos unidos!

Es como ungüento exquisito en la cabeza,
que baja por la barba;
la barba de Aarón, que baja
hasta el cuello de su vestimenta.

Es como rocío del Hermón
que baja sobre las colinas de Sión,
pues allí envía el Señor su bendición:
la vida para siempre.

Les recomiendo escuchar esta canción moderna, que viene como anillo al dedo,

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