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Salmo corto y jugoso. Se trata de conseguir la conexión constante con Dios, incluso en la noche. Los grandes místicos se levantaban en la noche para orar.
Cuando uno está conectado con la fuente, deja de tener sed.
Una forma linda de orar es levantar las manos.
Decreto: «¡Levantad las manos … y bendecid al Señor!«.

Salmo 133

Y ahora bendecid al Señor,
los siervos del Señor,
los que pasáis la noche
en la casa del Señor:

Levantad las manos hacia el santuario,
y bendecid al Señor.

El Señor te bendiga desde Sión:
el que hizo el cielo y tierra.

Escúchalo en audio haciendo clik aquí

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