salmo 138 gumersindo meirinoEs la segunda parte del hermoso salmo que meditamos hace unos días en la que dábamos gracias a Dios por su mirada cariñosa y cercana.
«Señor, mírame si mi camino se desvía», es la jaculatoria-mantra que te propongo para este día.
Revisa a la luz de Dios, los caminos que recorres, las metas que te propones, los medios que eliges…, y pídele al Señor que te mire, pero que tu (mi) camino nunca se desvíe. Bendiciones.
Hasta mañana,  día que puedes hacer dos cosas: iniciar un triduo de oración por la PAZ a la Virgen de Fátima, que se celebra el 13 de mayo. Haz clik aquí o también en la flecha … Seguir leyendo 
También mañana, puedes empezar el DECENARIO AL ESPÍRITU SANTO, Haz clik aquí o en la flecha  … Seguir leyendo →

SALMO 139-138, II

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.

Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.

Cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mis acciones,
se escribían todas en tu libro;
calculados estaban mis días
antes que llegase el primero.

¡Qué incomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *