Imagen de Ruth Dacunda

Entonces Jesús respondió a los enviados: «Id a contarle  a Juan lo que habéis visto y oído.
+++
Hermoso salmo. Sugiero que compres un sahumerio o un poco de incienso y lo enciendas cuando leas este salmo.
Y, cada vez que un humo perfumado sube hacia el cielo, así asciende tu oración hacia arriba, donde la recibe tu Padre Dios.
Recuerda y coloca guardianes y centinelas en tu boca y en tus labios.
Hermoso salmo que trae a tu memoria y a la mía aromas maravillosos que llegarán a tu cerebro, perfumarán tu corazón.
Mantra de hoy: ¡Señor, escucha mi voz, suba mi oración como incienso a tu presencia!
Hasta mañana, paz y bien.

Salmo 140

Señor, te estoy llamando, ven de prisa,
escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde.

Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
un centinela a la puerta de mis labios;
no dejes inclinarse mi corazón a la maldad,
a cometer crímenes y delitos;
ni que con los hombres malvados
participe en banquetes.

Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda,
pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza;
yo seguiré rezando en sus desgracias.

Sus jefes cayeron despeñados,
aunque escucharon mis palabras amables;
como una piedra de molino, rota por tierra,
están esparcidos nuestros huesos a la boca de la tumba.

Señor, mis ojos están vueltos a ti,
en ti me refugio, no me dejes indefenso;
guárdame del lazo que me han tendido,
de la trampa de los malhechores.

***

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete

Oración al Espíritu Santo para comenzar el día

One thought on “Salmo 140, el incienso de la oración, diecisiete de diciembre

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *