Imagen de Ruth Dacunda

Encontrar un refugio en un momento de tormentas fuertes o de vendavales … es muy importante.
La oración del corazón entero es el único refugio ante algunas tempestades a las que el ser humano no encuentra respuesta aparente.
«Oración refugio», le he denominado a esta que se le atribuye a Ignacio de Loyola. Si quieres puedes repetirla hoy con frecuencia unida a la afirmación del día. Es el famoso, »Alma de Cristo…», puedes leerla haciendo clik aquí.
Jaculatoria- mantra- decreto- afirmación: «Tú eres mi refugio
Bendiciones, hasta mañana.

Salmo 141

A voz en grito clamo al Señor,
a voz en grito suplico al Señor;
desahogo ante él mis afanes,
expongo ante él mi angustia,
mientras me va faltando el aliento.

Pero tú conoces mis senderos,
y que en el camino por donde avanzo
me ha escondido una trampa.

Me vuelvo a la derecha y miro:
nadie me hace caso;
no tengo a donde huir,
nadie mira por mi vida.

A ti grito, Señor;
te digo: «Tú eres mi refugio
y mi heredad en el país de la vida.»

Atiende a mis clamores,
que estoy agotado;
líbrame de mis perseguidores,
que son más fuertes que yo.

Sácame de la prisión,
y daré gracias a tu nombre:
me rodearan los justos
cuando me devuelvan tu favor.

***

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La oración refugio: El Alma de Cristo

 

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