Construir un alcázar en aquellos tiempos, los del salmista, pare evitar ser atacados por los enemigos, era lo normal. Escudo, refugio, baluarte, alcázar, adiestrarse para la guerra… todos elementos de defensa. A nivel espiritual uno tiene que saber las riquezas que tiene en su corazón para no dejar que nadie ni nada los robe…,  puedes repetir este mantra-jaculatoria: «Oh Dios, extiende tu mano y defiéndeme, protégeme de las aguas caudalosas».

Hoy es la fiesta de San Lucas, apodado, el Toro, quieres conocerlo mejor o  hacer una oración haz clik aquí.
Feliz día, bendiciones

SALMO 144-43

Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea;

mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y mi refugio,
que me somete los pueblos.

Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él?;
¿qué los hijos de Adán para que pienses en ellos?
El hombre es igual que un soplo;
sus días, una sombra que pasa.

Señor, inclina tu cielo y desciende;
toca los montes, y echarán humo;
fulmina el rayo y dispérsalos;
dispara tus saetas y desbarátalos.

Extiende la mano desde arriba:
defiéndeme, líbrame de las aguas caudalosas,
de la mano de los extranjeros,
cuya boca dice falsedades,
cuya diestra jura en falso.

Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo.

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